¿Caduca la miel? La respuesta de la ciencia.

Es mucha la gente que al ver la fecha de caducidad de un envase de miel se pregunta si es realmente un alimento perecedero. Tradicionalmente se ha dicho que la miel no caduca con lo que preguntarnos si echará a perder o no es una duda más que razonable.

Para conocer realmente este producto y entender sus características es importante que seamos conscientes de su composición.

Composición de la miel

Un estudio científico realizado en 2005 tomó varias muestras de miel en distintos momentos del año para comprobar si la composición nutricional de la misma varía de forma significativa a lo largo del año. Como resultado de dicho estudio tenemos la tabla que se muestra a continuación, y nos muestra de qué se compone la miel:

tabla composicion nutricional miel
I, Efrén; M, Javier y Jurado, H. (2005). Identificación de flora y análisis nutricional de miel de abeja para la producción apícola. Biotecnología en el Sector Agropecuario y Agroindustrial 14, 1 (37-44).

De los componentes de la miel, los científicos han destacado tres aspectos clave que la convierten en un alimento con una gran capacidad de conservación.

  1. Reducido nivel de humedad. La humedad de la miel ronda el 16%, un nivel muy reducido que impide el desarrollo de microorganismos.
  2. Los ácidos orgánicos presentes en la miel son responsables de su bajo nivel de pH (entre 3.5 y 4,1) que también dificulta la vida de los microorganismos.
  3. La oxidación de la glucosa provoca la existencia de peróxido de oxígeno en la miel (lo que conocemos como agua oxigenada), éste es un importante agente microbiano que de nuevo impide la proliferación de los microorganismos que podrían echar a perder la miel.

El análisis de la composición de la miel nos muestra propiedades que la convierten en un producto natural de gran resistencia a los agentes microbianos y que por tanto no se echa a perder.

¿Cómo conservar la miel para evitar que se eche a perder?

Aunque las cualidades de la miel permiten que tenga una larga vida, si las condiciones de conservación no son óptimas es posible que se eche a perder o pierda algunas de sus propiedades nutricionales. Para evitar que esto ocurra debemos tener en cuenta:

  • La miel es un alimento con niveles de humedad reducidos. Sin embargo, una vez abierto y si no se cierra herméticamente absorberá con facilidad humedad del entorno. Es muy importante por lo tanto conservarla en envases de cristal y cerrarla adecuadamente.
  • La temperatura de conservación de la miel es también muy importante. Debemos evitar cambios continuos de temperatura, exposición al Sol y temperaturas altas que harán que cambie tanto su color como sus propiedades organolépticas.

Uso de la miel como conservador de alimentos

La miel ha demostrado ser una solución real para la conservación de alimentos que se echan a perder con rapidez como la carne picada. Las propiedades antioxidantes y antimicrobianas de la miel la convierten en una solución ideal para mantener estos alimentos con una corta vida en buenas condiciones durante un tiempo mayor.

Existen numerosos mitos sobre alimentos que no caducan, por esta razón hemos optado por aportar información científica sobre la conservación y consumo de la miel. No dudéis en añadir en los comentarios otros productos de los que haya evidencia científica de su capacidad de conservación.

Fuente: http://www.scielo.org.co/pdf/bsaa/v14n1/v14n1a05.pdf

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